| En la ventana soy dama, en el balcón soy señora, en la mesa cortesana y en el campo labradora. (El agua) |
¿Quién será la que pasa entre mis ojos, si no soy más que un puente y no la cojo? (El agua) |
| De la tierra voy al cielo y del cielo he de volver; soy el alma de los campos que los hace florecer. (El agua) |
Ni lo puedes ver ni vives sin él (El aire) |
| Son mis colores tan brillantes que el cielo alegro en un instante. (El arco iris) |
Doy al cielo resplandores cuando deja de llover: abanico de colores, que nunca podrás coger. (El arco iris) |
| Lleva años en el mar y aún no sabe nadar. (La arena) |
En verano barbudo y en invierno desnudo, ¡esto es muy duro! (El bosque) |
| Él es tío sin sobrinos, a todos calienta igual. Si no sabes de quién hablo, tras la primavera vendrá. (El estío=el verano) |
El cielo y la tierra se van a juntar; la ola y la nube se van a enredar. Vayas donde vayas siempre lo verás, por mucho que andes nunca llegarás. (El horizonte) |
| Viene del cielo, del cielo viene, a unos disgusta y a otros mantiene. (La lluvia) |
En mí se mueren los ríos, y por mí los barcos van, muy breve es el nombre mío, tres letras tiene no más. (El mar) |
| Lomos y cabeza tengo y aunque vestida no estoy, muy largas faldas mantengo. (La montaña) |
No ves el sol, no ves la luna, y si está en el cielo no ves cosa alguna. (La niebla) |
| Nazco en lugares abruptos sin haber tenido padre y conforme voy muriendo va naciendo mi madre. (La nieve) |
Vuela en el aire, pace en la tierra, se posa en los árboles, anda en la mano, se deshace en el horno y se ahoga en el agua. (La nieve) |
| Nicanor tenía un barco y con él surcaba el río; ¿era este un barco pequeño o este era un gran navío? Lee despacio, Encarnación, y hallarás la solución. (Norte, sur, este y oeste) |
En el cielo soy de agua, en la tierra soy de polvo, en las iglesias de humo y mancha blanca en los ojos. (La nube) |
| Como el algodón suelo en el aire flotar, a veces otorgo lluvia y otras, sólo humedad. (La nube) |
No soy estación del Metro ni soy estación del tren, pero soy una estación donde mil flores se ven. (La primavera) |
| Cuatro puntos son y para distinguirlos necesitamos del sol. (Los puntos cardinales) |
Kilómetros mido, hectolitros llevo, kilovatios doy, hectáreas mantengo. (El río) |
| Nazco y muero sin cesar; sigo no obstante existiendo, y, sin salir de mi lecho, me encuentro siempre corriendo. (El río) |
Desde el día en que nací, corro y corro sin cesar: corro de noche y de día hasta llegar a la mar. (El río) |
| Sin vacación en sus cursos, al principio son pequeños, suelen nacer en montañas y morir de marineros. (Los ríos) |
Como una peonza da vueltas al sol, gira que gira, sin tener motor. (La tierra) |
| Girando toda su vida, toda su vida girando y no aprendió a ser más rápida da una vuelta y tarda un día, da otra vuelta y tarda un año. (La tierra) |
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Soy una bola grandota, |
Es una enorme naranja pero de zumo salado, los gajos se le suponen entre un par de meridianos. (La tierra) |
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Retumban los tambores con ecos tremendos y chispas fugaces; cae agua a raudales. (La tormenta) |
Bramido a bramido, antes de las tormentas todos lo hemos oído. (El trueno) |
| Aparece por delante, por los lados, por la espalda, te descuidas un instante y te levanta la falda. (El viento) |
¿Qué es, qué es, que te da en la cara y no lo ves? (El viento) |
| Rompe y no tiene manos, corre y no tiene pies, sopla y no tiene boca, ¿Qué te parece que es? (El viento) |
Vuela sin alas, silba sin boca, azota sin manos y tú ni lo ves ni lo tocas. (El viento) |
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