EL
POLLITO PITO
Había
una vez un pollito que se llamaba Pito y paseando un día alegremente por el
campo escuchó un gran ruido pujjjjjjj!, y mirando al cielo exclamó ¡Oh, el
cielo se ha roto y se va a caer! ¡Hay que decírselo al rey!.
Con
mucha paciencia emprendió su camino, cuando llegó a un río, allí jugando
se encontró con la rana Tijuana que estaba saltando alegremente, al verle, le
dijo: ¿dónde vas pollito Pito? a lo que el pollito contestó: ¡El cielo se
ha roto y se va a caer, voy a decírselo al rey!. Pues esto es un asunto
grave, contestó la rana, me voy contigo.
Los dos
cruzaron el río y llegaron a un sitio con muchos árboles, allí oyeron a
alguien cantar ( aquí se canta a los niños la canción de moda para que
ellos la canten), era el mono Kimono que, como todos los monos era muy
divertido, cuando terminó la canción ambos le aplaudieron y al verles el
mono dijo: ¿dónde vas pollito Pito?. Pues mira, ¡el cielo se ha roto y se
va a caer, vamos a decírselo al rey!. Oh!, chicos esto es importante, me voy
con vosotros.
Así
siguieron su recorrido los tres amigos, y algo cansados ya llegaron a una gran
pradera donde vieron al caballo Bayo comiendo hierba plácidamente, al verles
les preguntó ¿dónde vais tan cansados?, a lo que el pollito contestó
¡El cielo se ha roto y se va a caer, vamos a contárselo al rey!. Pues como
os veo tan cansados subiros a mi lomo que yo os llevaré.
Los
cuatro siguieron el camino, cuando vieron la colina en la que estaba el
castillo del rey, al llegar a la puerta llamaron muy fuerte. Salió el rey y
al verles quedó muy sorprendidos ¿Sucede algo?. Pues mire, señor rey, el
cielo se ha roto y se va a caer, venimos a contárselo, dijo el pollito. El
asunto es importante, dijo el rey, vamos a pensar. El rey se puso a pasear muy
serio con la mano en la barbilla, cuando dijo ¡ya lo tengo! haremos grandes
bolas de pegamento y las lanzaremos (aquí los niños hacen grandes giros con
los brazos para ayudar al rey), cuando contemos tres las lanzamos, ¡una, dos
y tres! ¡¡¡¡arriba!!!.
Y el
cielo ya se pegó y nunca nunca nunca más se rompió.
Es un
cuento muy divertido porque los niños participan activamente en él haciendo
todos los movimientos que hacen los animales.