El
pequeño Fantasma del campanario
Autor: MioCaruso
El pequeño Fantasma del campanario
(Febrero 10 - 2000)
Las seis de la tarde sentenció el reloj de
la iglesia, el atardecer comenzó a pintar de rojo, púrpura y rosado el cielo,
mientras el sol lanzaba sus últimos destellos en el firmamento. Al final de la
calle, en camino a la iglesia, había un campanario y en lo profundo del viejo
reloj del campanario, vivía un fantasma, sí, un fantasma, y uno con muchos años
a pesar de su apariencia infantil, esta es su historia.
Cuando la caída del sol pinto de fuego el
cielo, el fantasmita abrió los ojos con pereza y miro la luna llena que
comenzaba a iluminarse tras las nubes. se levanto con rapidez y subió veloz
como el viento a lo alto de el campanario, a ver el atardecer.
No siempre fue fantasma, alguna vez fue un
niño, uno que adoraba los grandes campanarios, uno que siempre que podía se
escapaba a la torre del reloj que domina la ciudad, subía a lo alto de la torre
y allí contemplaba su pueblo. Pero un día, al subir los escalones de la torre,
resbalo y cayo. Su espíritu no lo noto, su alma solo quería llegar a la cima
de la torre y poder contemplar la hermosa vista del atardecer desde lo alto,
cuando llego a la ventanita del campanario, se alegro de ver el atardecer, él más
bello de los que recuerda, pero solo después de darse esa alegría, noto que
el, ya no era el.
Y pasaron 300 años desde ese entonces,
siempre veía el atardecer y el amanecer, y se refugiaba en lo profundo del
campanario, hasta la siguiente tarde sin saber como terminar su condena.
Un día, algo paso, el reloj marco las seis
de la tarde y él subió a ver el cielo dorado, pero solo llego a tiempo para
ver como el sol era devorado por la luna y todo se volvía oscuridad, no hubo
tonos celestes, rojo, púrpuras y rosado, solo una gran oscuridad y de esa
oscuridad descendió un ángel, que se dirigió hasta el y le dijo:
- "300 años han pasado desde que tu
vida perdiste, y tu alma que ha descansado a pesar de todo persiste en ver lo
que más has amado su existencia entera, una estrella que a diario mitiga su
fulgor para morir en el horizonte y nacer triunfante la mañana siguiente después
de a la noche vencer, hasta hoy tu tormento llega y sabrás como escapar de esta
tortura cruel que ya 300 años encima llevas, un alma necesitas, un niño que
ame lo que amas con la misma intensidad deberás ubicar, deberás hacer que tu
lugar tome y el campanario pase a ocupar. Mañana las puertas del reloj a todo
el mundo se abrirán y mas de un niño vendrá pero solo uno deberá caer por
las escaleras que tu caíste para que tu regreses al cielo que tanto tiempo te
ha tomado encontrar"
El pequeño fantasma se alegro mucho de
recibir la noticia, al fin podría dejar el campanario y llegaría al cielo,
donde vería todos los atardeceres que quiera, siempre lleno de dicha y la
soledad desaparecería de su alma para siempre.
Al día siguiente el campanario se abrió,
y muchos niños subieron a ver la ciudad desde su ventana en lo alto de la
torre, en la tarde todos se fueron y nadie se quedo a ver el atardecer y eso
desalentó mucho a nuestro pequeño fantasma, pero cuando tocaron las seis de la
tarde, la puerta de la entrada se abrió, una niña entra en el campanario, el
fantasma se alegró mucho, pensó en que ella ocuparía su lugar, pero de pronto
ella volvió a salir y entro tomada de la mano de un niño de su misma edad,
juntos subieron la escalinata que los separaba de la ventana de la torre y allí
se quedaron contemplando el atardecer.
La tarde siguiente hicieron lo mismo y así
volvieron muchas tardes, el fantasma sabia que cualquiera de los dos podría
tomar su lugar sin problemas, pero no atrevía a hacer caer por la escalinata a
ninguno de, ellos se tenían demasiado cariño y la muerte de uno terminaría
matando al otro, y se puso infinitamente triste, su condena no acabaría tan rápido
como el pensó.
Una tarde, los dos niños, como era su
costumbre, comenzaron a subir las escaleras, pero ni ellos ni el fantasma,
notaron que un escalón estaba roto y cuando estaban en lo alto de la torre, al
pisarlo, este se rompió...
La pequeña niña quedo colgando tomada de
la mano de su pequeño amado que poco a poco perdía las fuerzas y no podía
subirla junto a el. El fantasma se alegro por un momento, no tendría que hacer
que caiga, ella caería sola, pero su alegría duro muy poco, el niño grito con
todo su pecho que no lo dejara caer porque la amaba.
El fantasma, sintió como una daga partía
su corazón y rápido como el viento fue en ayuda de la pareja y levanto a la niña
en sus brazos y la coloco a salvo en lo alto del campanario. Los niños no
sabias que decir, la emoción los llenaba y sus lagrimas se fundían con las del
fantasma que veía morir sus ultimas esperanzas de subir al cielo, de pronto, un
gran fulgor ilumina toda la habitación y un hermoso ángel apareció frente a
ellos y le dijo al fantasma:
- "La condición no has cumplido pero
un lugar en el cielo te has llenado, el amor de una pareja en la que domina la
inocencia han sido la prueba perfecta a tu corazón de mártir, ven conmigo al
paraíso que bien te los has ganado"
El Fantasma desapareció con el ángel y la
pareja de niños se quedaron mirando él más hermosos de todos los atardeceres
que sus cortas vidas habían visto, y así, cada vez que miraban el reloj,
recuerdan como un fantasma arriesgó su felicidad eterna a cambio de darles el
regalo de su amor.
FIN