PEDRO Y EL DUENDE

 

AUTOR: Silvana Patricia Gambaudo

 

 

 

Pedro era un niño que le gustaba mucho aprender, le encantaba ir al colegio y leer los libros de ciencias naturales e historia, para la edad de el, por todo lo que sabia se decía que era un niño muy inteligente, los padres de Pedro, eran personas muy ocupadas en sus negocios y rara vez podían participar de sus logros y nunca tenían tiempo para jugar con el, para eso estaba Matilda, la señora que se ocupaba de la casa y de atender las necesidades de Pedro, el la quería tanto como se puede querer a una madre, a la vez Pedro le enseñaba cada cosa aprendida a Matilda, y así es como Matilda logro gustarle tanto la naturaleza como a Pedro.

Una mañana Pedro, desayuno con las tostadas que le preparo con tanto amor Matilda y  salio como siempre para la escuela, caminando, por los senderos marcados por las carretas y caballos , algo lo hizo detener, vio algo de color rojo y verde que súbitamente desapareció ante los ojos del niño, pero tuvo tiempo suficiente para darse  cuenta lo que vio, el había leído sobre esto pero no pensó que era verdad, solo creía que eran cuentos para niños y leyendas, pero …jamás pensó que a el le iba a suceder!!!!, si así es, Pedro esa mañana, se dio cuenta cuanto le faltaba aprender!, y conocer, ya que se propondría encontrar la aldea de aquella extraña criatura…..

Pasaron varios días, meses, y no había rastro alguno de aquella visión, repasaba una y otra vez la dirección que tomo aquella figura, pero solo encontraba árboles y pastizales, esa tarde cansado de buscar volvió a casa y Matilda lo recibió con un buen tazón de chocolatada y sus tostadas con su mermelada preferida, también se hizo una para ella y así compartieron la mesa, fue ahí donde después de mucho tiempo Pedro se animo a contarle lo que había visto aquella mañana al ir a la escuela, Matilda le creyó y le dijo que lo iba a ayudar a encontrar a esa criatura, para eso dijo,”hay que empezar a leer sobre duendes gnomos y hadas”,..si!, grito Pedro eso, eso…fueron a la biblioteca del pueblo y se llenaron las manos de libro, fue así como se enteraron que les gusta esconderse de los humanos, que viven en los bosques, en lugares tranquilos donde hay flores, pájaros, mariposas y también muy cerca del agua. Son criaturas amables pero con quienes son buenos con la naturaleza y con los que la cuidan y aman como ellos, pero son muy agresivos con quienes la destruyen y contaminan.

Fue así como al día siguiente, Pedro ya sabia por donde buscar….camino y camino, cuando creyó ya no encontralos, puk, puk, puk, escucho un ruido que venia de un árbol, estaban tirándole piedritas!!, miro bien y vio a un hombrecillo diminuto con vestimenta roja y verde con una barba abundante y una pronunciada nariz, se acerco lentamente y le dijo, hola, me llamo Pedro, vivo a unos Km. de aquí, y quiero ser tu amigo, el duende se acerco a el desconfiado, ya que no conocía un humano que sea tan gentil y bondadoso, lo miro y enseguida le extendió la pequeña mano, me llamo Wilfredo y vivo muy cerca de aquí, tengo mi aldea a solo unos pasos, mm dijo Pedro mirando a su alrededor, aquí no hay nada!, no veo a tu aldea, no!, como creíste que mi aldea estaría visible a los ojos humanos, no pequeño, a mi aldea solo se puede ingresar  mirando a un punto fijo y teniendo los mejores pensamientos, los mas hermosos  y sinceros, solo así sabemos que viviremos felices y nadie nos podrá  destruir nuestro bosque, ya que con este están haciendo destrozos, los humanos tienen que tomar conciencia de cuidar mas el medio ambiente ya que gracias a el vivimos!, si dijo Pedro, yo comparto tus palabras Wilfredo, pero estoy ansioso de conocer donde vives y así podré escribir un cuento para los mas pequeños,..bueno dijo el duende, pero no depende de mi, si tu sos un apersona de buenos pensamientos lograras entrar, tengo fe en ti pequeño, vamos intentémoslo!.

Así fue como Pedro se paro en el punto que le dijo el duende y miro fijo al lago, en ese momento le invadió una seguidilla de pensamientos puros, dulces hermosos, era todo lo que quería, encontrar a esas pequeñas criaturas tan sabias, y así fue como se abrió una puerta de energía, era luminosa y sentía que lo succionaba, ahí Pedro se dejo llevar. Paso la puerta y descubrió un bosque frondoso, llendo de animales e insectos volando y corriendo en el, ardillas, caracoles, ciervos, cigarras, mariposas, renos, culebras, y así un sin fin de vida, era aire puro que respiraba y le llegaba el cosquilleo hasta la panza, ese era el mundo que el soñaba todos viviendo tranquilos y gozando de la nobleza de la naturaleza, caminaron un rato hasta que diviso humo entre los árboles, y ahí entre ellos se encontraba la aldea, las casas estaban hechas de los mismos árboles que gozaban de vida, eran los huéspedes de estos, solo habitaban en ellos pero no les hacían daño, en el medio del circulo que formaban los árboles había una gran fogata que iluminaba todas las casas, Wilfredo lo presento a Pedro ante el gran duende y luego ante los demás, se hizo la noche, Pedro comió y bebió hasta llenarse la panza, se río mucho y aprendió mas sobre los secretos de la naturaleza, cuando de repente se dio cuenta de la hora!, en su casa debían estar muy preocupados por su ausencia, pidió a Wilfredo que lo llevara hasta la puerta de engría , este le dijo que era bienvenido cundo quisiera y mientras conserve esa ternura y bondad podría venir a visitarlos, aprender y disfrutar de su tierra, el sonriendo le dio un fuerte abrazo y así fue como rápidamente llego a su casa, ahí lo esperaban sus padre muy nerviosos y asustados, cuando lo vieron corrieron a abrazarlo y llorando dijeron, Pedro estas bien!, el no entendía las lagrimas de sus padres, estaba creído que no lo querían, que no les iba a afectar su ausencia, como jamás compartían nada con el, pensó que les daba igual que este o no, pero aquel día se dio cuenta que lo amaban y si trabajaban tanto era para que a el no le falte nada, y pueda tener una buena educación, lo mimaron hasta que entro en un profundo cansancio por la jornada larga que había tenido aquel día, esa noche Pedro soñó con aquella aldea secreta que se escondía en aquel bosque talado y destruido por algunos humanos que no toman conciencia que a  la naturaleza hay que preservarla para poder vivir en armonía y disfrutar de los dones y frutos que nos da la misma.

Años después Pedro ya más grande en edad, publico un libro llamado Pedro y los duendes, ahí contó sus hazañas con estas criaturas tan sabias……

 

Colorin colorado este cuento a terminado!!