NOCHE
DE LUNA LLENA
Autor: Miguel Ángel Martínez Gómez
e-mail: mamg@redestb.es
Aquel día habÍa sido especial para
Cristina, tenía toda la felicidad del mundo porque había pasado su cumpleaños
y los regalos habían sido muchos y muy bonitos. Estaba cansada y el sueño hacía
caer sus parpados hasta el punto de hacerlos pesar tanto que parecían de plomo.
Pensando en sus regalos y en lo bien que se
lo había pasado había olvidado algo, que el regalo mas importante era el cariño
de sus padres y hermanas, por eso esa noche iba a ser algo especial...
Cuando se fue a la cama apenas podía abrir
los ojos pero de repente tuvo que abrirlos mucho, ya que una luz que procedía
de su ventana le llamaba la atención. Asomó la cabeza por la ventana y en
medio del cielo un pájaro de colores la llamaba. Sin hablar siquiera y con el
pensamiento le preguntó qué quería y al momento sintió una llamada y tendió
la mano hacia el cielo.
Como montada en una nube sintió como sus
pies se levantaban del suelo y ascendía lentamente, al mirar hacia abajo veía
las luces de su casa y de las casas de su barrio como pequeñas velitas que
parpadeaban como guiñandole un ojo. Cuando quiso darse cuenta casi no veía su
casa ni apenas nada y sintió miedo. Pero una voz que sintió en su interior la
tranquilizó.
- No temas, Cristina, le dijo.
- Ven commigo, sólo quiero enseñarte
algo.
Y olvidándose del miedo por un momento y
con la alegría que da sentirse libre entre las nubes, voló más y más hasta
acercarse a aquel pájaro que la llamaba. Sus plumas eran de un azul intenso, y
su pico rojo, tenía unas manos que salían de sus alas y que amigablemente la
llamaban.
La cogió de la mano y a una velocidad que
asustaría a cualquiera emprendieron un vuelo sobre su ciudad, sentía el viento
en su cara y un vuelco en el corazón que la llenaba de alegría, aquello,
pensaba para sí, era lo mas guay que le había pasado en todo el día, el mejor
regalo de cumpleaños, pero pronto empezó a pensar, que sus padres estarían
preocupados por ella, si no sabían dónde estaba. Esto tenía en la cabeza
cuando la voz del pájaro se introdujo en su pensamiento y tranquilizandola le
dijo:
- No temas, ellos estarán dormidos, y para
cuando despierten tu ya , estarás de vuelta a casa.
- Me llamo " Suerte " y vengo a
enseñarte la tuya, para que veas que el mejor regalo que puedes recibir de tu
casa es todo lo que te rodea, tus padres, tus hermanas, en definitiva tu
familia.
Y diciendo esto empezaron a volar más
bajo, acercándose a una casa en la que una niña de su edad lloraba, estaba
sola y Cristina quería bajar a consolarla. Pero Suerte le habló y le dijo:
- No temas, no te oye ni te ve, estamos
viendola a traves de una ventana y sólo quiero que oigas lo que pasa. Sus
padres no están , su madre está trabajando y se encuentra a solas con su
hermano, su padre no vive con ellos y parece que a su hermano no le gusta que le
molesten, por lo que la ha encerrado en su habitación, hasta que venga su
madre.
Ella desearía tener cerca a su padre, para
poder contarle lo que pasa, pero no puede. Su mejor regalo sería su padre. Pero
como ves le falta.
Cristina en ese momento pensó que daría
alguno de sus regalos para que el padre la escuchase y estuviese con ella.
Suerte la escuchó ya que podía oir todo lo que pensaba.
- Esta bien te lo concedo, me darás esas
botas que te regalaron y tu deseo se hará realidad.
Al momento, el padre de esa niña llamaba a
la puerta, y llegaba hasta la habitación donde estaba reuniéndose con ella y
fundiéndose en un fuerte abrazo, en sus miradas, parecía adivinarse un
sentimiento de alegría a pesar de su visible emoción y Suerte le dijo:
- Pues sí vuelve a su casa, y se quedara
para siempre con ellos ¿Sabes? Era su cumpleaños y para ella ha sido su mejor
regalo.
Levantaron vuelo y siguierion camino,
deteniéndose en otra casa donde un niño, miraba a la ventana absorto y como
con lagrimas en los ojos. ¿Qué le pasa? preguntó Cristina, con el
pensamiento.
- Este niño no tiene padres y vive
actualmente con sus tios, piensa en ellos, ya que es su cumpleaños y aunque sus
tios le han regalado muchas cosas, no tiene el que mejor tendría, sus padres.
- Pero, ¿Es que estan muertos? - Pues su
padre sí, pero su madre tuvo que irse muy lejos para trabajar y hace por lo
menos dos años que no la ve.
Cristina, por un momento pensó, que qué
podía hacer ellas, pero sólo le quedaban dos regalos y se quedaría sin ellos
(por un momento fue egoista)
Y si le doy a Suerte otro de mis regalos se
solucionaría el problema de este niño. Al momento Suerte le dijo:
- Pues si a cambio de tus cuentos a lo
mejor podría solucionarse el problema de ese niño.
- Esta bien te los doy, pensó Cristina.
Al cabo de un momento llamaba a la puerta
la madre de ese niño, que volvía de su largo viaje para no abandonarlo jamás.
Prosiguiendo su viaje se elevaron en lo
alto del cielo y desde allí Suerte le dijo a Cristina:
- Tienes una buena compañía, tus padres y
tus hermanas, no los dejes nunca ni te enfades con ellos, tenlos siempre en tu
corazón y piensa que son tu mejor regalo.
En ese momento ella pensó que daría el
regalo que le quedaba por que su familia estuviese siempre unida y con ella. Al
momento Suerte le contestó:
- Tu deseo se hará realidad y la ropa que
te regalaron, me quedo con ellas a cambio de lo que pides.
En ese momento llegaron justo encima de su
casa y Suerte le soltó la mano, mientras Cristina, caía suavemente hacia su
ventana, pensaba, que se había quedado sin regalos, pero que quizás merecía
la pena por lo que había logrado.
De repente oyó la voz de su padre que la
llamaba:
- Cristina, Cristina, que hay que ir al
colegio.
Ella como todos los días estaba en la cama
y parecía que todo había sido un sueño, sus regalos estaban al pie de la
cama. Pero su mejor regalo estaba allí, llamándola, como todos los días, y en
vez de despertarse de mal humor, como siempre, se abrazó a su padre y le dijo:
- Gracias, por todo papá.
Su padre extrañado , por ese abrazo le
dijo: Ya , por los regalos, no.
Y ella le dijo: - También, pero sobre todo
, por estar tú y mamá siempre commigo y por encima de todo por vuestro cariño.