Luis
el pobre gatito
Autor: Cesar Sortillón García
Eran los tiempos en que caperucita roja no era inventada
y que el viejo hombre de la mancha aun conservaba su cordura, en uno de
esos viejos castillos que se encuentran en notredam había un rey y una reina
aunque a decir verdad ellos no son mis personajes o que sorpresa!!! Pues los
personajes de este cuento eran unos ratones los cuales vivían refugiados en los
muros de dicha fortaleza, pues bien resulta que entre la muchedumbre de ratones
nació uno enfermito tenia un adenoma hipofisiario el cual secretaba en exceso
hormona estimulante del crecimiento y por ello el ratón creció y creció tanto
hasta tener el tamaño de un gato, los otros ratoncitos al ver a tan
espectacular paisano dijeron:
--oye tu pepe (pepe era el hermano
del ratonzote) porque n o le hacemos creer a Luis que es mas y mejor que todos
nosotros, es mas le ponemos cola, lo pintamos. Y hasta le decimos que es un gato
para que cuando quieramos entrar a hurtadillas a la cocina no nos coman.
Y así como planearon hicieron;
Poco a poco fueron incrementando el
egote nuestro amigo Luis y hasta le enseñaron a maullar y le pintaron rayas, le
pusieron la cola de un trapeador y los bigotes de una brocha y así día con día
le decían: ---Tu eres un gran gato y todos los ratones te temen y así el pobre
creció y creció de tamaño y engañado se sintió gato.
Llego el día en que el rey noto que existía tal animal en su palacio y
dijo: ---con este gran gato me podré deshacer de todos los ratoncitos de la
cocina que en verdad ya me tiene fastidiado porque el otro gato vielo que tengo
se ha convertido en un holgazán.
Y lo tomaron y lo llevaron según ellos a cuidar la cocina pero ¿que
creen? Entrada la noche empezaron a salir de todos los
rincones cientos de ratones los cuales fueron devorando todo a su paso
hasta los platos estuvieron royendo
y el gigante de Luis en su papel de
gato maulló y maulló deseando que los ratones se asustaran pero ellos sabiendo
que no era gato sino ratón pues ni lo pelaron y saquearon por completo la
cocina del rey, el cual al ver lo inservible del animal lo arrojo del palacio
aun riachuelo que cercas de ahí pasaba….
Así que:
Gato que maúlla y no asusta es ratón…
Y la moraleja es: podemos hacer
crecer tanto nuestro ego, cambiarnos creer que somos otra cosa pero en realidad
siempre seremos lo que somos, humanos:
Y en ello se encierra el más
grande misterio y la más excelente virtud
de la vida misma