LA FIESTA EN EL LIMONERO
EDITH MABEL RUSSO
¡TOC
TOC TOC! ¡TOC TOC TOC!
-¿Quién es?- preguntó la hormiga negra asomándose por la ventana de su casa.
-¡Soy yo, Pico el cartero! ¡Te traigo una carta que te manda la mariposa azul!
-¿Una carta? ¿Y qué dice? Leéla Pico, por favor, yo no puedo, porque ayer se
me rompieron los anteojos .
-Bueno, dice así:
"Te invito a mi cumpleaños, hoy a la noche, en mi nueva casa, la hoja del
limonero. No faltes."
-¡Una fiesta! ¡Qué lindo! ¡Alí estaré!- dijo aplaudiendo de alegría la
hormiga.
-¡Y yo !- dijo Pico- A mí también me invitó. Cuando termine de entregar las
cartas, voy para allá.
-¡Hasta luego!- dijo la hormiga y cerró la ventana.
-¡Hasta luego!- dijo el mosquito y se fue volando.
Cerca de allí vivía la
hormiga roja. Pico llegó enseguida y...
¡RINNN RINNN RINNN!
-¿Quién toca el timbre?-preguntó la dueña de casa.
-¡Yo, Pico el cartero! Te traigo una carta que te manda la mariposa azul.
-¿A ver? ¿A ver?- dijo curiosa la hormiga y leyó:
"Te invito a mi cumpleaños, hoy a la noche, en mi nueva casa, la hoja del
limonero. No faltes."
-¡Una fiesta en el limonero! ¡Maravilloso! ¡Me cambio y voy! ¡Hasta luego!-
dijo feliz.
-¡Hasta luego! ¡Allá nos vemos!- dijo el mosquito y se fue.
Voló un buen rato, hasta
que llegó a la casa de la abeja.
No tuvo que golpear, porque ella estaba charlando en la puerta con la chinche
verde.
-¡Qué suerte que las encuentro juntas!- dijo Pico- Tomen, aquí tienen las
cartas que les envía la mariposa azul.
Las dos al mismo tiempo, leyeron
-"Te invito a mi cumpleaños, hoy a la noche, en mi nueva casa, la hoja del
limonero. No faltes."
-¡Cuánto hace que no íbamos a una fiesta! ¿No es cierto? ¡Qué linda
noticia! ¡Vamos a prepararnos! ¡Hasta luego!- dijeron.
-¡Hasta luego!- dijo Pico- Me voy rápido, porque todavía me falta entregar
muchas cartas. ¡Nos vemos en la fiesta!
Y Pico partió para la casa del gusano, que quedaba bastante lejos de allí...
Como sabiendo que habría
una fiesta, el sol se ocultó ese día más temprano que nunca.
La noche llegó y desplegó en el cielo su mantel de terciopelo azul bordado con
estrellas.
Uno a uno comenzaron a llegar todos. La hoja verde del limonero, en un momento,
se llenó de invitados: hormigas negras, hormigas rojas, abejas, mariposa rojas,
amarillas, chinches verdes, luciérnagas...
¡Qué hermosa estaba la fiesta! Todos reían, cantaban, comían cosas ricas y
bailaban.
De pronto, la mariposa
azul preguntó:
-¿Y Pico? ¿No vino Pico?
Buscaron por todos lados y no lo encontraron.
-¿Qué le habrá pasado? ¿Estará enojado?- murmuraron todos.
-¡Nosotras lo vamos a buscar!- dijeron las luciérnagas y salieron volando.
No tuvieron que ir demasiado lejos. Cerca, muy cerca, acostado y durmiendo en
otra hoja del limonero, estaba Pico.
Pobrecito... ¡Tanto trabajó repartiendo cartas, que se había quedado dormido!
Con el pétalo de una
flor, las luciérnagas armaron una camita y lo llevaron a la fiesta.
Trataron de no gritar. La música sonó más suave y se rieron bajito para que
Pico pudiera dormir un ratito más.