Fábulas
de Esopo Sobre las Ranas
Las
ranas y el pantano seco
Vivían dos ranas en un bello pantano, pero
llegó el verano y se secó, por lo cual lo abandonaron para buscar otro con
agua. Hallaron en su camino un profundo pozo, y al verlo, dijo una rana a la
otra:
-- Amiga, bajemos las dos a este pozo.
-- Pero, y si también se secara el agua de
este pozo, -- repuso la segunda --, ¿ Cómo piensas que subiremos luego ?
Al tratar de emprender una acción, analiza
primero las consecuencias de ella.
Las
ranas del pantano y del camino
Vivía una rana felizmente en un pantano
profundo, alejado del camino, mientras su vecina vivía muy orgullosa en una
charca al centro del camino.
La del pantano le insistía a su vecina que
se fuera a vivir al lado de ella; que allí estaría mejor y más segura.
Pero no se dejó convencer, diciendo que le
era muy difícil abandonar una morada donde ya estaba establecida.
Y sucedió que un día pasó por el camino
un carretón y la aplastó.
Si tienes la oportunidad de mejorar tu
posición, no la rechaces.
Las
ranas pidiendo rey
Cansadas las ranas del desorden y anarquía
en que vivían, mandaron una delegación a Zeus para que les enviara un rey.
Zeus, atendiendo su petición, les envió
un grueso leño a su charca.
Espantadas las ranas por el ruido del leño
al caer, se escondieron donde mejor pudieron. Por fin, viendo que el leño no se
movía más, fueron saliendo a la superficie y empezaron a sentir tan gran
desprecio por el nuevo rey, que brincaban sobre él y se sentaban encima, burlándose
sin descanso.
Sintiéndose humilladas por tener de
monarca a un simple madero, volvieron donde Zeus, pidiéndole que les cambiara
al rey, pues éste era demasiado tranquilo.
Indignado Zeus, les mandó una serpiente de
agua que, una a una, las atrapó y devoró a todas.
A la hora de elegir los gobernantes, es
mejor escoger a uno sencillo y honesto, en vez de a uno muy emprendedor pero
malvado.
La
rana que decía ser médico y la zorra
Gritaba un día una rana desde su pantano a
los demás animales:
-- ¡ Soy médico y conozco muy bien todos
los remedios !
La oyó un zorra y le reclamó:
-- ¿ Cómo anuncias ayudar a los demás,
cuando tú misma cojeas y no te curas ?
Nunca proclames ser lo que no puedes
demostrar con el ejemplo.
La
rana gritona y el león
Oyó un león el croar de una rana, y se
volvió hacia donde venía el sonido, pensando que era de algún animal muy
importante.
Esperó un tiempo, y cuando vio a la rana
que salía del pantano, se acercó y la aplastó diciendo:
-- ¡ Tú tan pequeña y lanzando esos
tremendos gritos !
Quien mucho habla, poco es lo que dice.