La
Bruja Cocinera (Autor: C.J.R.)
Había una gran cabaña de madera en el bosque donde todo
el mundo decía que vivía una bruja muy mala, muy mala. Nunca nadie se había
atrevido a entrar. Un día mientras recogía hojas para un trabajo de su
escuela, un chico se acercó a la cabaña. La curiosidad le llevó a entrar al
jardín, y luego se acercó a una de las ventanas de la cabaña, pero no pudo
ver nada. Como quería saber lo que había, pensó que no le pasaría nada, y
entró en la casa. Parecía que estaba vacía que no había nadie. Pero al fondo
divisó una viejecita que removía la cuchara junto al fuego. Se acercó con
mucho cuidado, y la tocó en el hombro. -Buenas tardes, señora. - Hola muchacho
- respondió ella. ¿ No tienes miedo de mi. ? La pobre anciana estaba muy
arrugada y no tenía dientes. El muchacho dijo que no. La anciana se puso muy
contenta e invitó al muchacho a merendar. Le contó que de joven había sido un
hada buena, pero cuando se había hecho mayor todo el mundo creyó que era una
bruja, y no podía ir a la ciudad. Ya se había acostumbrado a vivir sola en
aquella cabaña, pero siempre le gustaba pensar que algún día alguien entraría
a verla. Y así fue. Como el muchacho fue tan amable con ella, le dijo que le
pidiera un deseo, pues se lo concedería. Y el muchacho de buen corazon viendo a
la anciana tan contenta por su visita le pidió que su jardín se convirtiera en
un parque infantil para niños. Y asi fue, todos los niños jugaban allí y la
anciana les hacia la merienda, siendo muy feliz, muy feliz al saber que la gente
ya no le tenía miedo. Y todo el mundo la llamaba cariñosamente la bruja
cocinera.
(Consejo: No hables mal de otros niños sin conocerlos.)